Sueños que se hacen realidad
>
En todos lados escuchamos que siempre hay que seguir los sueños y convertirlos en realidad. ¡Tan fácil que suena un cliché así! Como si sólo se tratara de decir “a partir de este momento dejo todo por lo que siempre he querido” y por arte de magia, el universo se pusiera de tu lado para conseguirlo.
Algo que no nos contaron es que para poder conseguir lo que siempre has deseado hay que poner mucho esfuerzo y trabajo. Tampoco nos informaron que a veces hay que pasar momentos difíciles en los que tirar la toalla parecería una alternativa.
Otra cosa que omitieron comentarnos es la impresionante satisfacción que te brinda ir viendo culminado ese esfuerzo, ver hecho realidad ese trabajo y descubrir que si le agregas ese ingrediente mágico: creer, el camino va abriéndose.
Hace un año, en Libella vimos la primera evidencia de ese sueño al tener el acta constitutiva en nuestras manos. No imaginábamos que sería apenas el primer ladrillo con el que iríamos construyendo algo que hoy es una realidad. En estos 365 días hemos crecido, hemos conseguido una importante cartera de clientes y, lo más importante, hemos visto desarrollarse profesionalmente a nuestros colaboradores.
Libella Creative Boutique inició como una idea lejana, como una posibilidad a largo plazo, como un “sueño guajiro”, de esos que todo el mundo disfruta tirar.
Hoy sabemos que no fue por arte de magia que llegamos a donde estamos, ni será producto de voluntad cósmica que continuemos en este camino siendo cada vez mejores. Entendemos que detrás de cada resultado hay mucho empeño, talento y pasión.
A todos los que han formado parte de alguna u otra manera de este proyecto, muchas gracias por dar un poco de si mismos para ayudarnos a crear esta empresa.
A nuestros clientes, no saben cómo valoramos la confianza que depositan en nosotros. Seguimos trabajando con ustedes.
Y a nuestros colaboradores, gracias por creer en Libella y demostrarlo con todo ese talento y potencial.
Vamos por más aniversarios.



